Todo puede existir sólo si hay intensidad.
el sexo, la vida, el teatro.
la música. el dolor. la tristeza, la alegría.
Las venas nutriéndose del aire.
los ojos, de la belleza,
el alma de los recuerdos.
Esa intensidad que late entre las manos,
que surge de una necesidad,
transforma el presente en algo líquido y simultáneo.
de verdad simultáneo.
Sólo la intensidad puede provocar la verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario